15 usos del aceite de árbol de té.

Es muy probable que si has llegado a este post no sepas muy bien qué es el aceite de árbol de té e incluso que sea la primera vez que escuchas hablar de él.

Lo primero que debe quedar claro es que nada tiene que ver con la bebida, el té, aunque su nombre puede llevar a error.

¿Qué es el aceite de árbol de té?

Este famoso aceite se obtiene de un árbol o arbusto australiano cuyo nombre científico es Malaleuca alternifolia.

Su corteza y hojas, estrechas y aromáticas, se someten a un proceso de destilación por arrastre de vapor y de ahí se obtiene este famoso aceite que tiene un olor bastante peculiar e intenso.

Solo debe utilizarse para uso tópico, ya que es toxico si se ingiere. Puedes aplicarlo directamente, mezclarlo con algún aceite conductor o diluido en agua.

Se le atribuyen propiedades fungicidas, antibacterianas, cicatrizantes, desinfectantes y calmantes, entre otras.

Usos del aceite de árbol de te.

El aceite de árbol de té es un producto muy utilizado en cosmética y no es raro encontrar productos para el cuidado de la piel o el cabello que contengan en su fórmula este ingrediente, debido a sus múltiples propiedades.

Aunque podemos utilizarlo para solucionar múltiples afecciones, aquí tienes un listado de las más comunes e interesantes.

1. Acné.

Quizá el uso más famoso, pero si lo pruebas sobre esos granitos ocasionales, entenderás por qué tiene tan buena fama. Es increíble la rapidez que tiene de actuar y eliminarlos.

Si tienes piel acnéica, no dudes en utilizarlo añadiéndolo a tu limpiador facial o incluso probar a introducir en tu rutina algún producto que lo contenga, ya que ayuda a regular y restaurar el ph de la piel.

2. Cabellos con caspa y grasa.

Puedes aplicar unas gotas de aceite y masajear sobre el curo cabelludo o añadir algunas gotas a tu champú habitual para ayudar a regularlo.

3. Problemas en la piel.

Si sufres de psoriasis, dermatitis o alergias no dudes en probarlo. En este caso diluido con cualquier otro aceite (rosa mosqueta o almendras) y masajea sobre tu piel. Verás como poco a poco, esos problemas tenderán a desaparecer.

4. Lesiones en al piel.

En el caso de cortes, heridas e incluso quemaduras leves el aceite de árbol de té puede ser un gran aliado para ayudar a la cicatrización. Puedes aplicarlo tanto puro como diluido en cualquier otro aceite.

Igualmente, puedes utilizarlo sobre la piel irritada, por ejemplo tras el afeitado, en este caso mejor diluido.

5. Verrugas.

También puedes utilizar este aceite para eliminar verrugas. La recomendación es aplicar una gotita sobre ella y tapar con un apósito. Puedes hacerlo cada día al irte a dormir hasta que desaparezca.

6. Hongos.

Si sufres de pie de atleta u hongos en las uñas, aplicar aceite de árbol de té en tus pies y masajearlo, ayudará a su sanación y desaparición. Quizá requiera de algo de paciencia, pero es muy efectivo.

7. Piojos.

Sí, como lo lees. El olor tan intenso y peculiar del aceite de árbol de té, les resulta muy molesto a esos incómodos bichitos, por lo que aplicándolo puro o diluido sobre el cabello conseguirás que se marchen. Otro truco es añadir algunas gotas al champú habitual para luchar más eficazmente contra ellos.

8. Herpes labial y aftas.

Si sufres de herpes labial o tienes aftas bucales, el aceite de árbol de té ayudará a su curación gracias a su poder cicatrizante. Puedes aplicarlo directamente sobre la lesión o diluir unas gotas en un vaso de agua y hacer enjuagues o gárgaras, ya que también ayuda contra el mal aliento. Recuerda que no debes ingerirlo.

9. Varicela o sarampión.

Todos sabemos lo molesto que es tener el cuerpo cubierto de esas heriditas. Prueba a aplicar unas gotitas sobre ellos, además de ayudar a la cicatrización conseguir calmar el picor.

10. Golpes.

Masajear unas gotas de este aceite sobre un golpe o contusión, ya sea puro o diluido en otro aceite, ayudará a calmar el dolor.

11. Dolores musculares.

Si padeces de artrosis o reúma, puede ser un gran aliado. Prueba a añadir unas gotas de aceite de árbol de té cuando tomes un baño caliente o a mezclarlo con otro aceite para masajearlo sobre tus musculos.

12. Catarros.

Gracias a su intenso aroma, ya sea aplicado en un paño cerca de donde dormimos o añadiendo unas gotas a nuestro humidificador o en un cuenco con agua caliente para hacer vahos. El aceite de árbol de té conseguirá aliviar tanto la congestión nasal como la tos.

13. Repelente de insectos.

Uno de los usos más interesantes y extendidos también es este. A mi, particularmente, me gusta añadirlo al after sun, bronceador o loción corporal para estar a salvo de estos molestos bichos.

Incluso, puedes hacer tu propio repelente de insectos natural en casa con unos pocos ingredientes.

14. Limpiador natural.

Gracias a du poder desinfectante y antibacteriano, no es raro que en el estilo de vida zero waste y cada vez más a menudo, se opte por incorporarlo y utilizarlo como limpiador natural. Puedes aplicarlo tanto en suelo como en superficies, diluido en agua.

Incluso, si tienes una menstruación sostenible, es decir, utilizas compresas reutilizables o braguitas menstruales, puedes dejarlas en remojo con unas gotitas de este aceite para conseguir una limpieza más profunda.

15. Eliminar moho.

Si en alguna superficie tienes moho, prueba a hacer una solución a base de agua, aceite de árbol de té y vinagre blanco o de manzana y rocía sobre él. Deja actuar unos minutos y aclara.

¿Dónde comprar aceite de árbol de té?

Es mucho más fácil de encontrar de lo que parece. En cualquier droguería, tiendas de maquillaje o cuidados y grandes superficies, podrás encontrarlo. Por supuesto, también en tiendas especializadas, de productos naturales o farmacias online.

Su precio oscila entre los 5 y 15€, dependiendo del tamaño. Recuerda elegir el que sea aceite de árbol de té 100% puro.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: