Corrector, iluminador o corrector-iluminador. ¿Son todos iguales?

corrector

Corrector, iluminador o corrector-iluminador. ¿Son todos iguales?

En el mundo de la cosmética existen infinidad de productos diferentes que a primera vista pueden resultar iguales pero no lo son. Es el caso del corrector, iluminador y corrector con iluminador.

Hace poco hablando con una amiga me decía que uno de estos productos lo utilizaba en una zona en la que yo no lo pondría. Viendo su maquillaje era obvio que se había equivocado con respecto al concepto y me dio la idea para escribir este post.

Hoy aprenderemos qué es cada uno, para qué sirve y dónde deben aplicarse cada uno de ellos.


Oro parece plata no es.

Aunque con sus nombre nos pueda parecer que hablamos de lo mismo, la verdad es que estos tres productos son muy diferentes entre sí y por consiguiente el efecto que producen en nuestro maquillaje también. La utilización correcta de estos productos marcarán la diferencia en nuestro maquillaje.

En la imagen podemos ver el corrector con iluminador y debajo suyo un corrector. La imagen más grande en cambio, se trata de un iluminador.

 

Corrector.

Es el mejor aliado para disimular y cubrir ojeras, granitos, cicatrices, manchas, rojeces y todo tipo de imperfecciones de la pielEl más común y efectivo es el tono beige. Pero en el mercado encontramos diferentes colores como el verde, rosa, amarillo o lila (hablaremos más profundamente de ellos en otro post) que sirven para neutralizar.

El objetivo de este producto es igualar nuestro tono de piel. Cubren y disimulan nuestras imperfecciones y los hay de diferentes formatos, en barra, mousse, líquidos, etc. Cada uno de ellos con diferente cobertura y adecuados a cada tipo de piel y sus necesidades. Antiarrugas, hidratantes, de larga duración, etc.

Deber ser aplicado con brocha preferiblemente, aunque podemos hacerlo con la yema de los dedos, y difuminarlo bien para que se integre con nuestro color de piel.

Corrector-iluminador.

Es muy parecido al anterior. Suele encontrarse en formato líquido (como si fuera un lápiz), lo que facilita su aplicación. Sirve para disimular ojeras y dar un aspecto de “buena cara“, dándole a la piel un aspecto más luminoso, más fresco.

Puede utilizarse en la zona de la ojera, en el interior del ojo y el arco de la ceja, lo que nos dará un tono más despierto en la piel. Si tenemos las ojeras muy marcadas debemos descartar utilizar este producto por si mismo, deberíamos combinarlo con un corrector en primer lugar. De lo contrario conseguiremos un tono grisáceo.

Iluminador.

Su función es diferente a los anteriores. Busca crear puntos de luz en nuestro rostro de manera intencionada para potenciar ciertas zonas. Suele aplicarse en la zona alta de los pómulos, en la parte más alta de los párpados, el arco de la ceja, el arco de cupido (el pliegue superior del labio) o incluso en la barbilla.

Este producto suele encontrarse sobre todo en formato polvo y también en formato líquido o en stick. Debe aplicarse con precaución y con brocha, aunque si lo eliges en líquido puedes aplicarlo a toquecitos. Lo que lo diferencia de los correctores es que suelen tener brillos (para reflejar la luz).

iluminadores

Si utilizásemos un iluminador en la zona de la ojera, (nada recomendable), conseguiríamos que la luz reflejase sobre ellas y además de resaltarlas nos daría un aspecto de “mapache”.

Cada uno en su lugar.

Si quieres tapar imperfecciones, ojeras, rojeces, etc.. opta por el corrector. Si eres una afortunada que no tiene demasiadas ojeras y sólo quiere iluminar y dar un aspecto saludable a tu rostro y a tu mirada, opta por el corrector con iluminador.

Y si eres casi una experta y te atreves con el iluminador seguro que tu maquillaje se transformará. Recuerda aplicarlo en las zonas a resaltar, pómulos, nariz, arco de la ceja, etc.

Busca el que mejor se adapte a ti, combínalos, pruébalo todo y decide con cual te quedas. Descubre una amplia gama de todos ellos en: Perfume’s Club.

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