Sobrevivir a la cena de Nochebuena.

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Sobrevivir a la Nochebuena.

Llega uno de los momentos más esperados y temidos del año: La cena de Nochebuena en familia. Con un toque de humor os daré unos consejos a tener en cuenta para pasar una cena agradable y no morir en el intento.

Consejos para sobrevivir a las cenas en familia.

Prepárate psicológicamente.

Son fechas de paz y amor, todo será felicidad y buen rollo, aunque durante el año a penas tengamos contacto con la gente que se va a sentar a la mesa. A lo mejor debes sacar un poco de falsedad en algún momento de esta navidad, pero todo sea por el bien común y el bienestar de la familia, y por el tuyo propio.

Debes saber las personas con las que te vas a encontrar, para poder prepararte con antelación. Haz yoga, tai-chi o lo que te venga bien para relajarte antes de enfrentarte a la jauría hambrienta que te espera para pasar una buena noche de Nochebuena. Puede ser una noche dura.

No bebas antes de la cena.

Queda mal presentarte en la cena de Nochebuena en estado de semi o completa embriaguez. Vas a reencontrarte con familiares que hace tiempo que no ves, sé que va a ser un momento duro, pero es mejor afrontarlo sereno y sobrio (al menos todo lo que puedas).

Vampiros emocionales.

En toda cena familiar que se precie, encontraremos diferentes especímenes denominados “vampiros emocionales” (V.E), identificarlos y tratarlos en consecuencia, tu cena será mucho más llevadera.

Tipos de V.E:

  • El acusador, que se dedica a culparte por algo que hiciste o que no hiciste y deberías haber hecho. No dejes que te haga sentir mal, si lo consigue él/ella se sentirá bien, no le dejes!. Si puedes siéntate bien lejos. Si en algún momento de la noche coincidís, te da la charla y/o se pone muy pesado/a puedes recurrir a la frase: “Gracias por tu opinión, brindemos por mi próxima equivocación”. Y huye.
  • El distraedor, si necesitas que te ayude no lo busques, no estará disponible o estará en cualquier otra parte, sabe como hacerse el tonto, parece que está en otro planeta. Sabe como escaquearse en este tipo de ambientes.
  • El quejoso/criticón, se quejará por todo, la comida está fría, o caliente. Esto tiene mucha grasa, no bebas o comas tanto. Sencillamente: agotador. No escuches nada de lo que diga o acabará con tu paciencia.
  • El típico cuñado/primo/tío tolo, que todo lo sabe. Para enfrentarte a él puedes haber estado informándote de diferentes temas, da igual, siempre acabará dándote una clase magistral sobre cualquier otra cosa: coches, televisiones, o lo que sea. Siempre quiere quedar por encima. Mi consejo es el de siempre: Huye mientras puedas.
  • El “mi vida es maravillosa”, su vida es la mejor, es súper feliz, sus hijos son los más listos, los más guapos…Mentira!, todo. Cuanto más presuma alguien de lo bueno que tiene, menos cierto es. Ríete por dentro mientras asiente con la cabeza y en cuanto puedas ya sabes: HUYE!
  • El cotilla, que quiere saber todo de ti, de tu vida, de lo que haces, etc.. No le des el gusto y no respondas a todas sus preguntas, que serán muchas. no es que te quiera tanto que desee saber de ti, lo hace para después poder criticarte. Prueba al juego de preguntarle tú por su vida, verás que pronto deja de interesarle la conversación, es genial.

No saques trapos sucios.

Otro consejo es dejar a un lado todo eso que te has guardado durante 11 meses, ésta no es la ocasión para soltar todo lo que llevas dentro. Deja a un lado los rencores y pullitas.

Ignora las provocaciones, no respondas, no las alimentes. Demuestra que estás por encima de esas cosas. No seas como ellos.

Pasa de todo y de todos, si es necesario, y disfruta.


Intenta pasarlo bien sin agobios.

Como te he dicho, pasa, huye de cualquier situación que acabe o pueda acabar con tu Zen. Intenta disfrutar de lo bueno de estar en familia y juntos. Juega con los niños para que ellos de mayores recuerden las Navidades con ilusión y una gran sonrisa, y si no puedes porque no te gustan el menos pélale los langostinos.

Si eres la invitada intenta disfrutar y agradecer la cena. Ayuda en todo lo que puedas. Sonríe.

Y si eres la anfitriona, ármate de paciencia y disfruta lo que puedas, no seas una esclava, esa noche debe ser especial para todos. Siéntate y disfruta, hay mucha gente para ayudar, déjalos hacerlo.

Come y bebe con moderación.

Son fechas de excesos, pero no son obligatorios.

Si eres de las que después de un atracón se pasa dos días con dolor de estómago o lamentándose de haber comido ésto o aquello, sé consecuente y recuerdalo a la hora de probar todo lo de la mesa.

Puedes echar un ojo a lo que hay y decantarte sólo por 2 o 3 cosas que te apetezcan mucho. Seguro que al día siguiente agradecerás haber tomado esa decisión.

Cuidado con el cava, el vino y todo lo demás. Eso sí, si a pesar de todos estos consejos, no puedes llevar bien la situación entonces: BEBE.

No olvides el ibuprofeno.

O el paracetamol, si tienes pensado tomar alcohol. Puede que durante la cena el nivel de decibelios alcanzado entre niños, adultos y música ambiente acabe por pasarte factura. Se precavido/a.

Unas recetas de postres fáciles.

Si debes llevar algo de comida a la cena, puedes probar alguna de estas sencillas recetas que he encontrado en youtube y con las que seguro triunfarás entre mayores y pequeños

Pasa de provocaciones o indirectas, huye de pelmazos y vampiros emocionales, COME Y DISFRUTA. Feliz Nochebuena.

 

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